
Sobre mi:
De niña hacia pulseras con hilos y obligaba a mi familia a que me las comprara. Decían que iba para empresaria…
Más tarde estudié diseño gráfico y marketing, una etapa que me enseñó a entender las formas, los volúmenes y, sobre todo, la importancia de la armonía visual.
Sin embargo, llegó un punto en el que el mundo digital se me quedó pequeño. Sentía la necesidad de crear algo tangible, algo que pudieras tocar y que tuviera una historia propia. Decidí cambiar el ratón por la mesa de trabajo, aplicando todo mi ojo crítico de diseñadora a la creación de bolsos y pendientes artesanales.
Al final parece que mi familia tenía razón con lo de mi visión empresarial. Pero no te preocupes porque ya no obligo a nadie a comprar.
¿Por qué hago lo que hago?
Mi marca nació de una convicción: la belleza no debería ser algo rígido ni inalcanzable. Después de trabajar años en una industria tan visual, me di cuenta de que lo que realmente nos hace especiales es nuestra autenticidad.


Mi proceso y compromiso
Cada pieza que sale de mi taller es el resultado de un proceso lento. Aplico mi mentalidad de diseñadora para que cada pendiente sea equilibrado y cómodo, pero dejo que mi parte artesana le aporte esa imperfección cálida que solo tiene lo hecho a mano.
- Ediciones limitadas: No entiendo la artesanía como una producción en serie. Prefiero crear poco, pero con sentido y cariño.
- Cercanía: Al final del día, soy una artesana independiente. Si tienes dudas sobre qué modelo te favorece más según tus facciones o tu estilo, estoy al otro lado para asesorarte de tú a tú, como se hacía en las tiendas de barrio.
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